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Dicen algunos por las redes sociales y en sitios web que en el grado 29º los masones son obligados a pisar una cruz (otras versiones dicen que a escupir a la cruz) y algunos añaden que a jurar lealtad a un dios demoniaco llamado Baphomet. ¿Es esto cierto? ¿Tiene algún fundamento?

Estas especulaciones no son nuevas, son anteriores a la existencia misma de los masones. Es un mito nacido, nada más y nada menos, que en 1307 (cuatro siglos antes de la creación de la masonería moderna, cinco siglos antes de la creación del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, ¡siete siglos antes de la era de Internet!). Esta fue una de las falsas acusaciones que se hicieron en la Francia de Felipe IV contra los templarios como justificación para la disolución de la Orden del Temple. «Se les acusó de sacrilegio a la cruz, herejía, sodomía y adoración a ídolos paganos: de escupir sobre la cruz, renegar de Cristo a través de la práctica de ritos heréticos, de adorar a Baphomet y de tener contacto homosexual, entre otras cosas.» https://es.wikipedia.org/wiki/Caballeros_templarios#El_final_de_la_Orden Todo historiador sabe que fueron falsas acusaciones y que el interés real de Felipe IV de Francia para pedir la disolución del Temple no era una cuestión espiritual sino muy material.

La masonería moderna, nacida cuatro siglos después de la desaparición del Temple, utiliza símbolos y alegorías ambientadas en distintas épocas. Entre ellas están las que nos retrotraen a los valores caballerescos en los que se incluye a los Templarios como modelo. Esa relación entre masones y templarios le ha servido a los propagandistas antimasónicos para resucitar aquellas fantasiosas acusaciones contra los templarios y aplicarlas ahora a los masones.

Lo primero que se puede pensar es que, si eso es falso, ¿por qué la masonería no ha hecho nunca un desmentido oficial o no sale a rebatir esas acusaciones? Primero porque no tiene sentido discutir con gente carente de un mínimo sentido crítico e incapaz de investigar un poco por su cuenta y ver que le están contando una delirante mentira. A estos sectarios ningún argumento ni evidencia les hará renegar de su fantasía. Desde siempre hemos aplicado la misma premisa que se aplica hoy en día en redes sociales contra los trolls y hatersdon’t feed the troll (no alimentes al troll). Si discutes con el alborotador solo le das más resonancia a su discurso de odio.

Por otra parte, somos, por lo general, discretos y reacios a entrar en polémicas. Mientras vivamos en sociedades libres no nos importa que haya gente que crea tonterías sobre nosotros pues no tenemos pretensiones de captar a nadie. Creemos que aquellas personas que quieran acercarse a nosotros serán lo suficientemente sensatas para discernir entre fantasías y realidad. En cierto modo todos estos bulos son casi como un filtro: si eres de los que cree estas tonterías no querrás ser masón, lo cual está muy bien porque no admitimos a gente sectaria o carente de un mínimo sentido crítico.

No obstante, algunas personas de buena fe interesadas en masonería pueden ver algunas de estas bobadas online y, aunque no se las crean, es normal que se pregunten por el origen de estos ataques a la masonería y agradecerían que algún masón les explicara algo al respecto, así que vamos a ello.

Primero, ¿qué es el grado 29? Pues es una más de las distintas ceremonias masónicas que componen el Rito Escocés Antiguo y Aceptado. En este Rito los grados están numerados y se ha hecho especialmente conocido entre los no masones (¿quién no ha oído hablar del famoso Grado 33?). Pero no todos los masones practican este Rito, una gran parte de masones pertenecen a otros Ritos y practican otros grados. Un Rito es uno de los distintos «estilos» de masonería.  En el Rito Escocés, a pesar de la numeración, cada grado no supone un escalafón jerárquico; no «manda más» un grado 29 que un grado 14. Los distintos «grados» no son más que un conjunto de enseñanzas basadas en ceremonias y símbolos que nos sirven de base para reflexionar sobre distintos aspectos morales, filosóficos o espirituales. Es como en la educación formal: un estudiante de segundo año de la universidad no tiene ninguna autoridad o poder sobre otro que esté cursando el bachillerato.

Pero si las ceremonias de los grados son secretas, ¿cómo se puede saber lo que pasará cuando llegue al grado 29? Simbólicamente todas las ceremonias masónicas son «secretas». Los masones juramos desde antiguo no revelarlas por varias razones que explicaremos en otro post. Pero en la práctica todos los rituales y enseñanzas de cada grado están accesibles a cualquiera en libros o por Internet. Bien es cierto que, aunque son accesibles, si no eres masón es muy probable que no entiendas el sentido de una buena parte de la ceremonia. Es como ver un solo capítulo de Juego de Tronos sin saber nada ni de los personajes, ni de la trama, ni de la serie. Pero lo esencial se entiende y no encontrarás NINGÚN auténtico ritual masónico con demonios ni crucifijos profanados ni sacrificios ni ninguna de esas tonterías de película sensacionalista.

¿Qué se hace y qué se enseña en el grado 29? Es uno de los grados caballerescos, es decir, vinculados a las tradiciones de la caballería europea medieval. Irónicamente es un grado muy pegado a las tradiciones católicas (aunque no es preciso que seas católico para ser masón ni para obtener el grado 29). Y decimos que es irónico porque de los 33 grados que hay en la masonería han ido a elegir precisamente uno que tiene un toque más «cristiano». Hay grados que están ambientados en los antiguos mitos judíos donde cualquier sectario ultracatólico, de los que odian a los judíos, podría haber intentado justificar una supuesta intención anticristiana. Pero son tan torpes que han elegido un grado caballeresco para mentir sobre él. El nombre del grado es Caballero de San Andrés, lo que ya nos da una idea de sus características. En este grado los masones tomamos el modelo de Andrés el Apóstol como ejemplo de firmeza en sus convicciones pues prefirió morir antes que renunciar a su Fe. ¿Puede entonces este ser un grado anticristiano o anticatólico? Es obvio que no puesto que es un grado que toma el ejemplo del primer cristiano como referente de valores y virtudes.

Pero entonces, ¿se pisa o escupe un crucifijo? Hacer tal cosa sería una aberración contraría a todos los principios masónicos. Especialmente si estamos hablando de un Grado cuya enseñanza es la tolerancia religiosa, ¿cómo íbamos a insultar o menospreciar un símbolo religioso? Millones de masones en todo el mundo son cristianos de una u otra confesión. ¿Crees que si se les pidiera cometer un sacrilegio de semejante calibre no habría miles de quejas al respecto en medios y redes sociales? Pues no, resulta que solo hay algún exmasón que sostiene esa mentira y que, casualmente, vive de propagar esa mentira en medios. Alguno en concreto que no pasó del 14º grado pero escribe libros y da charlas contando la famosa mentira del grado 29 del que no tiene ni idea. En otros países donde se conoce bien la masonería no hacen demasiado caso a estas cosas, pero en España, donde el mito antimasónico franquista aún pervive en parte de la sociedad, han encontrado el eco suficiente para ganar dinero con esto.

Y no solo es que ni se le escupa ni se le pise, es que no hay crucifijo alguno. El símbolo de este grado no es un crucifijo sino una cruz en aspa (como la letra X) que es el instrumento en el que fue martirizado San Andrés (también llamada Cruz de San Andrés).

¿Por qué entonces han situado el bulo en el grado 29? Pues no lo sabemos con seguridad pero no debe ser casual que hayan elegido este un grado que debió gustar poco a la Iglesia de Roma. Cuando la masonería empezó a cobrar fuerza en el siglo XVIII promoviendo la convivencia entre religiones y tolerando en su seno a personas de distintas creencias, la Iglesia Católica comenzó a atacar a la masonería ferozmente. Se vivía una auténtica guerra fría entre católicos, protestantes y anglicanos, así que la Iglesia no estaba dispuesta a tolerar a unos tipos librepensadores que hablaban de hacer las paces entre confesiones y que afirmaban que, al fin y al cabo, Dios era el mismo para todos. Para una Iglesia que afirmaba que solo su concepción de Dios era la correcta, las pretensiones masónicas eran inaceptables y se veían incluso como un ataque a la propia Iglesia. Y mientras que otros grados enseñan virtudes en las que cualquier católico de cualquier época estaría de acuerdo, es precisamente el grado 29 el que recoge el principio de tolerancia con las demás religiones, un principio con el que incluso algunos católicos de hoy en día no comulgan. Ese es el «secreto» del Grado: recuerda lo que le hicieron a San Andrés y no persigas a nadie por sus creencias ni permitas que te hagan renegar de las tuyas.

¿Y qué hay del dios Baphomet? La masonería no es una religión y, por lo tanto, la institución no rinde culto a ningún Dios. Una parte de la masonería tiene un pronunciamiento filosófico sobre el concepto de deidad y defiende que los distintos dioses revelados de cristianos, judíos y musulmanes son un mismo Dios y lo llama de forma sincrética Gran Arquitecto del Universo. Hay otra parte de la masonería que ni siquiera es teísta sino que llama Gran Arquitecto del Universo al «principio creador», así, en general, dejando el concepto abierto a la interpretación de cada cual. Existe una tercera vía masónica que rechaza cualquier referencia religiosa o a deidades y tiene un enfoque puramente humanista. Como se ve, ninguna masonería rinde culto a ningún dios así que mucho menos a un demonio ni nada similar. Unos aceptan que existe un Dios, que es el Dios del Antiguo Testamento, otros soslayan el concepto de Dios dejándolo como algo abstracto a lo que no le prestan demasiada atención, otros ni siquiera contemplan las deidades dentro de práctica masónica.

El mito de Baphomet, nacido en la época de los templarios, donde no había ni medios de comunicación como los que tenemos ahora, se cree que surgió como referencia al Islam, es decir, a la fe de Mohammed. Un término, Mohammed, que en boca de un pueblo inculto (apenas nadie sabía leer en la época) se acabó distorsionando en Baphomet. La doctrina de la Iglesia de la época era que el Islam era el anticristo, de ahí que Baphomet sea visto como un demonio. Pero el mito moderno de Baphomet ligado a la masonería en realidad se extendió con la famosa farsa de Leo Taxil quien, a finales del siglo XIX, protagonizó una rocambolesca historia que puedes leer en Wikipedia y cuyos coletazos aún perdurán: https://es.wikipedia.org/wiki/Fraude_de_Taxil

Un siglo después, a comienzos de la era de Internet, apareció un farsante, un tal Rojas, que creó una secta a la que llamó Orden Illuminati que por supuesto no tenía ningún vínculo con los Illuminati de Baviera ni con ninguna otra orden iniciática real. Inspirado claramente en la farsa de Taxil y con muchas aportaciones fantasiosas de su cosecha, decía ser masón, luciferino y adorador de Baphomet y realizaba en el salón de su casa absurdos rituales inventados por él. Publicó varios libros y apareció en muchos medios de comunicación. Obviamente no era más que un embaucador que, tras inventar otras sectas más y tras ser destapado en cientos de sitios web, acabó renegando de toda su obra y desapareciendo del panorama mediático. Por desgracia su obra quedó y a ella se aferran los antimasones para tratar de justificar sus ataques.

Por último, en 2017 el bulo del grado 29 recobró nuevo auge en el Internet de habla hispana con dos personajes, el exmasón francés que citábamos más arriba (el que no pasó del grado 14 en una organización masónica laicista y atea pero que dice que en el 29º tienen un dios demoníaco) y otro siniestro personaje ultracatólico, sectario, de esos que creen ver masones por todas partes y que se las da de intelectual por ser profesor universitario pero que atenta contra los principios básicos de la investigación histórica y fundamenta su discurso antimasónico y antiliberal exclusivamente en panfletos y en lo que encuentra en páginas conspiranoicas de Internet.

Como se puede ver, es un patrón que cada cierto tiempo se repite con bulos que nos retrotraen a hace siglos y perduran hasta hoy. ¡No se han molestado ni en actualizar la mentira! En esta era de Internet todo cabe. Y si hay miles de personas creyendo que la Tierra es plana y organizando charlas al respecto, alguien debió pensar que seguro que hay crédulos suficientes para revivir viejas fantasías antimasónicas y ganar dinero haciendo charlas y libros. Quizá no hayamos avanzado tanto si están volviendo los mitos y leyendas de las edades más oscuras y encuentran eco entre incautos y sectarios. Y quizá, precisamente por eso, hoy en día hace falta más que nunca la escuela de ilustración, filosofía y amor por la verdad que es la masonería.

20 comentarios sobre “Grado 29 de la masonería. ¿Ritual con crucifijos y demonios?

  1. Me da mucho que desear el pensamiento filosofico de los masones, pero desde un punto de vista cientifico la concepcion religiosa es otra, me dirijo a estas personas con una pregunta ¿Que es vida? su concepcion filosofica podra explcarlo, espero una respuesta concisa no un comentario

  2. Muchas gracias. Sobre todo para los más allegados con sendas moscas detrás de las orejas… No siempre es fácil que acepten la palabra de uno mismo (y se leen cosas rarísimas).

  3. Valoro el artículo que es, en apego estricto a los principios, una fiel y cabal explicación de los valores y el ideal masónico, no conozco en detalle el ritual del grado, pero lo escrito refleja lo que son nuestras prácticas y enseñanzas, llevar luz donde haya oscuridad.

  4. Muy esclarecedor, tanto para los que pertenecen a la Orden en grados menores al 29, como a los que no pertenecen.
    Como católico y masón, siento que no hay nada en contra de mi religión, y me animaría a decir que incluso me acerca a ella desde otro punto de vista. En lo personal estoy convencido que la Masonería es una escuela de formación de hombres de bien, que como reza una definición de la Orden «hace de las buenas personas mejores…..»
    Reconozco que puede haber masones que estén en contra de la Iglesia, como gente de la Iglesia en contra de la Masonería, lo preocupante es que haya católicos en contra de la Iglesia.
    Cómo en toda Institución formada por hombres, sus integrantes, no siempre, representan con sus acciones, a la Institución.
    Todo es perfectible, trabajamos individualmente nuestro interior para ser mejores personas, mejores padres, mejores vecinos, mejores ciudadanos.
    Gran a3razo.

  5. Lo que dicen de la Iglesia Catolica es falso, Roma hizo una investigacion para actualizar la Pena de Excomunion latae sententiae contra todo mason y su investigacion arrojo que SI ESCUPEN EL CRUCIFIJO y lo pisan. Tal como hicieron los comunistas con el Papado de JP II , infiltrandose como Cardenales, el Opus Dei envio a uno de los suyos a Infiltrarse entre sus filas, este llego al grado maximo del rito escoces y luego desertó, llevandose a Roma todos sus secretos y emitiendo un Informe al cual los no catolicos nunca tendran acceso.

    No creo nada de lo que dices y una vez mas distorsionas la verdad, cosa comun en los masones ya que no creen que exista un verdad absoluta, el LOGOS, pues implantan la Dictadura del Relativismo a nivel mundial, lo cual a estas alturas ya es muy evidente.

    1. El texto que enlaza no dice ni una palabra de eso que usted afirma. Tampoco aporta ninguna prueba de esa supuesta «infiltración». Suena a típica historia conspiranoica que claramente desconoce el funcionamiento de la masonería. De ser así otras confesiones cristianas también se opondrían a la masonería y ni las iglesias protestantes, ni anglicana ni ortodoxas tienen nada en contra de la masonería. El texto que enlaza solo dice que la Iglesia Católica considera que sus principios y los de la masonería son incompatibles. Por ejemplo, la Iglesia Católica considera que solo hay un Dios verdadero mientras que la masonería respeta las creencias de todos y las considera igual de válidas. Por eso para la Iglesia es pecado ser masón, igual que consideraban que era pecado ser de ideología liberal hasta hace poco. E igual que es pecado el sexo fuera del matrimonio o blasfemar, por ejemplo. Corresponde a cada católico valorar si su moral le permite ser masón o no. En todo el mundo hay centenares de miles de católicos masones.

  6. y que dicen de Albert Pike y su obra ‘Morals and Dogma of the Ancient and Accepted Scottish Rite of Freemasonry’ en donde habla de Baphomet y Lucifer?

    no lo tomen como comentario troll, no estoy ni a favor ni en contra de la masonería (ningún rito) ni cristianismo, ni Luciferianismo, etc. es con la finalidad de aclarar.

    1. Morals and Dogma, del masón Albert Pike, es, además de un tratado de moral masónica según su propia visión, un tratado sobre filosofía y religión en el que hace un repaso histórico a las distintas visiones religiosas citando el nombre de decenas de dioses, demonios, ídolos, filósofos y toda clase de personajes como Osiris, Mitra, Horus, Dioniso, Zeus, Odín, Thor, Confucio, Ahriman, Zaratustra, Séneca, San Agustín, Domiciano… Y sí, aparecen los nombres de Baphomet y Lucifer pero hay que leer para ver qué es lo que dice de ellos, no se puede llegar al simplismo de encontrar un nombre aislado y llegar a conclusiones sobre un libro sin leerlo. ¡También en la Biblia se habla de Satanás!

      A Baphomet lo cita al hablar de la famosa falsa acusación contra los Templarios y dice: «It is absurd to suppose that men of intellect adored a monstrous idol called Baphomet.» (Es absurdo suponer que hombres de intelecto adorasen a un ídolo monstruoso llamado Baphomet.)

      Y a Lucifer lo cita por ejemplo en este pasaje sobre la Revelación de la que dice que es «the Apotheosis of that Sublime Faith which aspires to God alone, and despises all the pomps and works of Lucifer» (… el Apoteosis de esa Sublime Fe que aspira solo a Dios y desprecia toda la pompa y los artificios de Lucifer.) O remarca la ironía de que al Espíritu de la Oscuridad se le llame Lucifer: «Lucifer, the ‘Light-bearer!’ Strange and mysterious name to give to the Spirit of Darkness!» (Lucifer, el ‘portador de la luz’. Extraño y misterioso nombre para el Espíritu de las Tinieblas.)

      En el mismo texto explica como Lucifer representa el Diablo mientras que Dios es la bondad: «The conviction of all men that God is good led to a belief in a Devil, the fallen ‘Lucifer’ or ‘Light-bearer’, Shaitan the Adversary, Ahriman and Tuphōn, as an attempt to explain the existence of Evil, and make it consistent with the Infinite Power, Wisdom, and Benevolence of God.»

      NADA en todo el texto puede hacer pensar que Pike promueva la adoración a ninguno de estos ídolos, ¡todo lo contrario! Cualquier otra teoría solo puede ser sostenida por quien no haya leído ni dos líneas del texto. Pike era un cristiano protestante y su libro está plagado de referencias y alabanzas a Dios, al Dios judeocristiano, al de la Biblia, al que Pike, sin dudar, consideraba el único y verdadero Dios en el que deberían creer los masones. Pike dice sobre los masones que «we must believe there is a wise, just, merciful, and loving God…» (debemos creer que hay un Dios sabio, justo, lleno de gracia y amor).

      Para quien quiera leer el libro completo, original, sin manipulaciones ni interpretaciones, está disponible gratis online en el Proyecto Gutenberg: http://www.gutenberg.org/ebooks/19447

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