1 agosto, 2011 Eterno Aprendiz 0Comment

Tras el decreto de expulsión emitido de la Orden Noruega de los Francmasones, la organización masónica en la que se inició, ha quedado confirmado que se inició en masonería y que pertenecía a una organización masónica, pero me resisto a decir que es masón puesto que ha atacado todos los principios básicos de la masonería.

En cualquier caso, las acciones de Breivik no tienen ninguna relación con su condición de masón. La masonería se basa en la libertad, igualdad y fraternidad, así que poca relación puede haber entre estos principios y las actuaciones de este perturbado. El objetivo fundamental de cualquier masón es mejorar la humanidad a través de sus propias acciones, por lo que atentar contra la propia humanidad es un contrasentido. Es como si un misionero asesinara a los pobres o como si, salvando las distancias, un miembro de Greenpeace matara focas en el ártico. Por eso no podemos asociar su condición de masón con sus hechos, igual que nadie piensa que ser noruego es algo malo por el mero hecho de que este tipo sea ultranacionalista.

Este dato lo único que demuestra es que la masonería es una representación de la sociedad y que en las logias hay gentes de derechas y de izquierdas, ateos y creyentes, cuerdos y locos. Y aunque se intenta filtrar a los aspirantes para evitar a intolerantes, cuando alguien es capaz de engañar a la gente de su entorno, e incluso a su propia familia, es fácil que pueda engañar a los miembros de una logia haciéndose pasar por alguien tolerante y bondadoso.

De lo que estoy convencido es de que en Noruega nadie se escandaliza por el hecho de que fuese masón ni se le ocurriría a nadie vincular este dato con sus atroces acciones, porque en ese país, como en la mayoría de países civilizados la pertenencia a la masonería se vive con la misma normalidad como veríamos en España el hecho de que alguien sea, retomando el ejemplo anterior, socio de Greenpeace.

¿Cristiano y masón?

Quizá a alguien le haya chocado el hecho de que sea profundamente cristiano y al mismo tiempo masón, ya que está muy extendida la idea errónea de que los masones suelen ser anticlericales y de izquierdas y, por otro lado, aún hoy en día la Iglesia Católica mantiene que ser masón es un pecado.

Por ello conviene matizar a qué tipo de masonería pertenecía Breivik. El mandil nos muestra claramente que pertenecía a una logia en la que se practica el Rito Sueco o quizá el Rito Zinnendorf. Estos ritos están muy extendidos en los países del norte de Europa y tienen la particularidad de ser una masonería peculiar pues se autodenomina masonería cristiana y está muy ligada a la tradición católica. Y digo que es peculiar no porque la masonería sea anticristiana, sino porque la masonería es liberal en mayor o menor medida, es decir, busca la libertad del individuo frente a dogmas e imposiciones, por lo que no encaja demasiado bien con el catolicismo donde hay una jerarquía, interpretación de los textos sagrados por parte del clero, dogmas por todos lados, etc. Por eso, aunque en masonería hay muchísimos católicos, suele tratarse siempre de católicos con espíritu crítico, con miras más progresistas, y no de fundamentalistas como en este caso.

Esto no quiere decir que la masonería cristiana tenga alguna pega o sea peligrosa, ni mucho menos. La masonería cristiana está universalmente reconocida y a ella pertenencen los miembros de las casa reales de los países nórdicos (lo que demuestra, una vez más, la normalidad con la que se vive el hecho de ser masón en otras partes del mundo). Incluso en España existen logias que trabajan en el Rito Escocés Rectificado, una versión cristianizada del Rito Escocés Antiguo y Aceptado. Este tipo de masonería cristiana es la que más ha explotado la posible vinculación entre masones y templarios, y han añadido elementos católicos a la masonería, pero sin perder el espíritu masónico original.

Por último, quier hacer una aclaración sobre un dato erróneo. Algún masón español ha metido la pata al decirles a los medios que Breivik ostentaba el cargo de Venerable Maestro de su logia. Se trata de un error debido a que en otros ritos la escuadra que aparece en el mandil de Breivik es el símbolo del Venerable Maestro. En el Rito Sueco es el símbolo del grado de maestro, sin más.

Así que, sí, Breivik fue iniciado masón, para regocijo de los enemigos de las libertades que están aprovechando ese dato para atacar a la francmasonería. Pero tenemos la tranquilidad de saber que quien se interese mínimamente por conocer la que la masonería representa estará de acuerdo en que a Breivik el último adjetivo que podemos darle es el de masón.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *